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El partido.

enero 24, 2007

– Alcemos nuestras copas caballeros, hoy ha de ser un gran día.
Los socios del club Red Hill, exaltaban su gozo con champán, salvo Bryan que observaba indignado una sensación de victoria que no compartía.
-Bryan, no brindas con nosotros.
-Lo dejare para otro momento, Tom, y solo si es preciso.
-Pero… ¿no te alegra haberlo conseguido?
-¿Conseguido?, ¿acaso hemos conseguido algo?
-Bryan, la victoria de esta tarde…el joven O´Sullivan no se va a presentar y en ese caso la victoria es para nuestro chico.
-Ganan el partido antes de haberlo jugado… ¿acaso sabes con certeza la dolencia de O´Sullivan?
-¡Oh, no se para de hablar de otra cosa!… ¡es la noticia del día!
-Rumores, rumores…rumores…no non más que habladurías sin certificar.
-Se ha visto al propio O´Sullivan con la muñeca vendada.
-¿Lo has visto con tus propios ojos?…y en ese caso… ¿Cómo era el vendaje?, ¿podrías asegurar que debajo de tal vendaje había una lesión?
-No la he visto, pero si lleva una venda como aseguran ojos de confianza, no hay más lógica que la de una lesión.
-¿Han salido de la misma boca de chico palabras que certifiquen tal? Y siendo así ¿Cómo fueron tales frases, confusas, o tan concretas como la muerte?
-No…bien, se le ha visto salir del médico la tarde de ayer, algunos aseguran que su cara de dolor no dejaba lugar a dudas.
-Entonces… ¿Cómo estáis seguros de que ha sucedido lo que fervientemente creéis?
-Eso se ve Bryan, esas cosas se saben, no podemos equivocarnos tantas personas.
-El mundo no es una maravilla que alabar y mas hay gente que lucha en las guerras por mantenerlo con vida, porque creen en el ciegamente y solo pueden ver tal, como el cristiano de verdadera fe… dais certezas infundadas…quizás sea vuestro deseo competitivo de victoria lo que os empuja a tal, no Tom, nada está firmado antes de haberse enfrentado con el momento que precisa rubricarse.
-Venga Bryan, el momento es ahora, no tenemos que esperar al partido.
-El momento es cuando las cosas se acaban, y solo se acaban cuando todo esté resuelto y los de ambos bandos dejen de luchar, cuando ni un solo hilo de la cuerda que trenza el conflicto quede sin destrenzar.
-¿De qué estás hablando?
-¿Sabes donde he estado esta mañana?
-Te estuve llamando, Mary me dijo que habías dicho que te dolía la cabeza y necesitabas dar un paseo, cosa que me extraño, también me dijo que la noche anterior habías llegado tarde y con una buena borrachera, así que supuse que habías pasado la noche celebrándolo y que necesitabas despejarte a la mañana.
-Otra suposición infundada, la noche anterior bebí no para celebrarlo si no para ahogar mis penas, y a la mañana me hubiera quedado en cama hasta tarde, mas tenía un compromiso que cumplir… ¿Sabes donde he estado?
-Puedo suponerlo.
-Pues bien, juguemos entonces… ¿Qué supones?
-Oh!…venga Bryan, se lo de…bien ya sabes…
-No, no se…no puedo pensar por ti, aunque el mundo tienda a hacerlo y tú no estás exento de tal… ¿Qué insinúas?
-No te hagas el loco conmigo, todo el mundo sabe lo de Samantha.
-Ya veo…y ¿que se habla de mí?
-Lo que los ojos ven…no lo puedes negar, os vieron saliendo del Petite Chanson
-No puedo negar que estuve allí con ella.
-Y un hombre con esposa, viéndose a solas con una belleza como Samantha.
-Realmente bella, mas es su interior.
-Entonces no lo negáis.
-No he negado ni afirmado nada, solo he corroborado o reafirmado los hechos y suposiciones que habéis mencionado.
-Entonces, ¿Es verdad lo que se cuenta?
-Te propongo un trato.
-Bryan ya sabes que a mi esas cosas…
-¿Firmas una victoria inexistente, una relación amorosa que dais por hecha y no firmas un insignificante trato con un amigo sin escucharlo?
-Está bien…está bien, te escucho.
-En vista que no vas a acertar con lo que hice esta mañana ya que estás convencido de demasiadas cosas, te contare lo que quieres saber sobre Samantha si me acercas mi chaqueta.
-¿Ya está? ¿solo eso?…creo que no tengo nada que perder.
-Más de lo que crees… ¿Aceptas el trato?
-¿Dónde está el truco?
-No te preocupes, no hay truco, lo que vais a perder no se compra con monedas, lo llevas dentro en tus pensamientos.
-Está bien…poco mal me puede hacer tal.
Tom se acerca al perchero con decisión y recoge la chaqueta de Bryan. Mientras los socios singuen bridando entre vítores e himnos.
-Aquí tienes – ofreciéndose a Bryan.
-Mira en mi bolsillo izquierdo. – Tom mete la mano con suavidad aunque algo desconfiando.
-Solo tienes este papel…es… ¡una entrada del club Roger´s! … ¿has estado con el enemigo?
-Que mal suena, el enemigo, como si esto fuese una guerra – ríe – nunca lo hubieses supuesto… ¿verdad?
-Pe…pero que hacías tu allí.
-Comprobar los rumores, había quedado con O´Sullivan para hablar con él.
-¿Con O´Sullivan?, ¿acaso lo conoces?
-Por supuesto, en mi cuñado.
-¿Tu cuñado?…espera, no estoy entendiendo nada… ¿Bryan que estás hablando?
-Bien, un trato es un trato…Samantha es mi hermana, la prometida de O´Sullivan. Al parecer mi padre tenía un secreto que hace poco descubrí, o más correcto decir he conocido. Es una ferviente fan de madeimoselle Vigno, y quería contratarla para que cantara en el banquete de bodas, por eso esa noche estábamos en el Petite Chanson
-No puede ser…
-Si puede, de hecho es… más simple es pensar en lo peor antes de pensar en lo más probable.
-Pe…pero…nunca se le han visto juntos.
-¡Cielos!, a caso has obviado tal detalle.
-A que te refieres.
-Al apellido del muchacho.
-¿O´Sullivan?
-Exacto… ¿no se te paso por la cabeza que es un apellido irlandés y que en tal caso tendría muchas posibilidades de ser católico y en tal caso como verías una relación entre un católico y una protestante tal y como andan las cosas?
-Pe…pero…
-Quizás yo haya perdido mas que lo que tu confusa cara y tus gachas orejas ahora muestran, ya que he revelado un secreto que debía de estar oculto un tiempo más, espero que Samantha sepa perdonarme…en cuanto a O´Sullivan…he hablado con él…
En ese mismo instante las puertas del salón se abren de golpe, un chico que porta el escudo del club en su chaqueta entra exhausto, y tomando aliento completa inconscientemente la frase de Bryan.
-¡O´Sullivan juega!… ¡O´Sullivan juega!
El ambiente enmudece de golpe, como una ola que rompe contra afiladas rocas. Tom mira a Bryan confundido, Bryan se acerca a él y le sonríe.
-Querido Tom, no había tal lesión, solo tenía un corte en la palma de la mano.

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